Madera

Hay veces que dudas si estás hecho para vivir
sacas la cabeza tan solo para respirar
y un día de pronto te vuelves madera
madera de astilla, madera sin flor
madera de hombre plantada en la acera
como una semilla que nunca creció

Y sigues el ritmo del mundo sin saber porqué
buscando razones, pretextos para desistir
en ese momento te vuelves moneda
moneda vendida a las arcas de Dios
el único Dios que gobierna esta tierra
un Dios ambulante que rifa su amor

Y llamas a gritos pero nadie te puede oír
las manos te ignoran, los ojos no te quieren ver
recuerdas el tiempo en que fuiste bandera
bandera encendida de trapo y cartón
bandera en favor de los que siempre esperan
que vuelva la vida a su corazón.