El resto del día

El resto del día me dedico a repasar
las otras cuentas, esas que nunca engañan
es tanto el tiempo que uso para dividir
lo que me queda de lo que fui
que dudo si este corto espacio bastará
para enterrarme y resucitar

El resto del día me dedico a olvidar
el otro resto abriendo una ventana
contando piedras, dando cartas tal vez
entre amarracos vuelva acrecer
o simplemente una guitarra eche a cantar
no hay mejor forma de continuar

El resto del día me dedico a trabajar
no a rendir culto a estrellas consagradas
y siempre alguien viene a darme de beber
su agua bendita y me da más sed
con mil recetas para llegar a triunfar
y ser con suerte otro tonto más
yo me hago el loco, huyo, no quiero saber
y me propongo ser algo más que ayer.