Postal desde Sallent

En Sallent de Gállego
algo de dentro sale,
se hacen anchas las sonrisas
bajo sus portales.

Son sus casas de cuento,
pero nada es mentira.
Hay canciones en las calles,
magia en las esquinas.

De esa llena luz hay un río,
luego un lago grande.
En verano se posa encima
el corazón del aire.

Allí quiero vivir,
y morirme muy tarde,
bajo una de esas chimeneas
que arda mi sangre.

De la iglesia hacia el puente
bordeando la calle,
hay orquídeas y violetas
en los ventanales.

Detrás de las cortinas
vigilan los abuelos,
se alborotan en la plaza
o en los mentideros.

Cuando llega el invierno lanuza
los fantasmas rondan,
como ascuas en torno al fuego
de su vieja historia.

Llegaron allí,
murieron más tarde,
bajo una de esas chimeneas
ardió su sangre.