Leyenda

Érase una vez que se era
el cuento dentro del cuento,
la vida real.
La misma que viste y calza,
la misma que confunde
amores y necesidad.

No hay barajas sin espadas,
ni tablero sin damas,
luna sin sol.
Un corazón tatuado
en el árbol del ahorcado,
nos habla un poco del amor.

Porque entras,
y el mundo se hace leyenda,
dejando la vida llena
y en manos de los demás.

Érase una vez que se era
el cuento que escribe un cuento,
la imaginación.
Dibujando la viñeta
que decora los días,
la trama del cómic de hoy.

Lanza trazos de colores
sobre el fundido en negro
de la realidad.
Hasta hacer bello lo absurdo,
que un verso salve al mundo,
que hoy tenga ganas de jugar.

Oigo redobles estos días
como si alguna fiesta
fuera a empezar.
La suerte lanza serpentinas,
la vida se amotina
ante la soledad.

Se iluminan los faroles,
el pulso se acelera
al verte llegar.
La sangre corre cuesta arriba,
violenta y decidida
a dar un paso más.
Otro paso más.