El rey

Pero tú, cuando te vas,
vas soltando el lastre del mundo en que estás.
Sólo quedan de ayer una corona de papel,
el trono y el cetro del rey.

Pero tú, siempre te vas,
hay cosas que yo también quiero olvidar.
Le doy cuerda al amor, que no se atrase mi corazón,
esperando que un día vuelva el rey.

Tallando el sueño de hoy,
con porcelana y miga de pan,
quitando al odio su sed,
el más chulapo de nuestra capital.

El cuento de Barbazul
bajo la manta nos congelará.
Hay puertas que puedo abrir,
pero deja cerrada la que lleva a la paz.

Hablas como habla tu piel,
el gesto arrugado del diario de ayer,
mirando a algún lugar,
las fallas de nuestra realidad.
Como empieza a arder
otro ninot, otro rey.