Cuento indio

Pasaban nubes altas por encima de él,
de formas tan extrañas que no llegó a entender,
el viento susurraba algo que no debió oír,
la mano del invierno trazó en la nieve el porvenir.

Una columna blanca se alza en el horizonte,
las raíces se enredan escribiendo su nombre,
se mueven las montañas, los ríos reflejan la piel
pálida de la luna siguiendo el rastro de unos pies,
que no saben leer, los signos que dejó
el mundo para él.

Y el resto es hablar de más, hablar de más.

Pasaban nubes altas por encima de él,
de formas tan extrañas, nada llegó a entender,
el viento susurraba lo inevitable al fin,
la mano del invierno trazó en la nieve el porvenir.

Y el resto es hablar de más.